<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219</id><updated>2010-01-04T19:38:34.565-06:00</updated><title type='text'>Coffee and Cigarettes</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default?orderby=updated'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Jhon Brando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07471696784397560253</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>14</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219.post-669274599101352636</id><published>2010-01-03T03:47:00.009-06:00</published><updated>2010-01-04T19:38:34.588-06:00</updated><title type='text'>Vivian, el sweater verde, una cuba de Presidente y yo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La conocí en los años de escuela. No recuerdo cómo. No recuerdo cuándo. No recuerdo por qué. Militábamos en un colectivo escindido del CGH, de esos que están llenos de jóvenes ilusos que se crean utopías inalcanzables de cambiar al mundo desde un cubículo. Ella, hija de una psicóloga francesa avecindada en la Del Valle; yo, teporochín de Azcapotzalco. Ella arisca; yo cauteloso. Ella proponiendo las acciones más radicales; yo moderado. Ella de acto; yo de poesía. Ella hegeliana; yo existencialista. Ella con su eterno sweater verde; yo, de mezclilla deslavada. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hablaba de marxismo y anarquismo con una retórica que convencería hasta al cura más reaccionario. De pecas y gafas de sol. Mediana estatura. Me atrevería a decir que debajo de las telas que cubrían su febril cuerpecillo veinteañero se escondía un físico deseable. Fumaba obsesivamente  y sostenía un vaso jaibolero lleno de brandy y tehuacán con convicción. Un buen día dijo con seguridad: “Me largo a Cuba”. Tomó la mochila. Los pesos ahorrados desde años preparatorianos y un vuelo de bajo costo hacía La Habana. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De sus cartas escritas en la isla, ahora apenas es legible la letra cursiva redactada con un lápiz del dos. En varias de ellas, además de salutaciones y convencionalismos de conducta políticamente correcta, venía un dejo de reproche por no haberle seguido el paso. De no haber mandado a la mierda la comodidad de estar en la patria propia y las aburridas clases de epistemología en la Facultad. Regresó dos años después con los ideales reafirmados, una playera del “Che” Guevara y una caja de Cohíba para mí. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En su retorno a las aulas se le fue el tiempo en ponerse al corriente. Escribió una tesis acerca de “La teoría crítica de la conciencia” (la cual hasta la fecha refuto) y celebró su graduación con una peda en su departamento compartido en Copilco. No recuerdo haberla visto flaquear nunca. Ella había soportado estoicamente mis flagelaciones por mal de amores al calor del alcohol. Me había visto envilecido más veces de las que me gustaría. Humanizado.  Pulverizado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El tiempo siguió su curso tirano e inmutable y le perdí la pista. Yo me convertí en mercenario de la letra por azahares del destino y ella en ama de casa matrimoniada con un junior venido a menos, formado en los sótanos de la política. Nunca compartimos nada más que algún beso lleno de babas en un desliz de borrachera. Me pregunto si intentar algún movimiento con ella hubiese mermado nuestra amistad. Nunca lo sabré. Nunca lo sabremos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace poco tuve noticias de ella: es una “alta ejecutiva” en un corporativo bancario, allá por los rumbos de Vasca Fe (término acuñado por @De_efe_salerosa). Está divorciada y tiene una niña que es su viva imagen. Aquí es donde podría cuestionarme en dónde quedaron sus ideas antiimperialistas y progresistas; pero no lo hago. Deseo conservar el recuerdo de Vivian dentro de un placard:  de aquella niña frágil y risueña del sweater verde, a la que alguna vez besé embriagado por brandy Presidente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Buenas Noches, Buena Suerte”&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;J. Brando.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4024568598548642219-669274599101352636?l=whiskycigarettes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/669274599101352636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4024568598548642219&amp;postID=669274599101352636&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/669274599101352636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/669274599101352636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/2010/01/vivian-el-sweater-verde-una-cuba-de.html' title='Vivian, el sweater verde, una cuba de Presidente y yo'/><author><name>Jhon Brando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07471696784397560253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='07860791553902515331'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219.post-1625972686922905346</id><published>2009-10-19T01:37:00.003-05:00</published><updated>2009-10-19T03:31:25.852-05:00</updated><title type='text'>Los internacionalismos de un asalto</title><content type='html'>Caminé por toda la avenida Fuencarral hasta llegar al muladar donde escucharía a Nada Surf. No me había bañado en cuatro días. Mis axilas hedian bajo mi abrigo; había tenido sexo hace tres noches, y probablemente mis genitales apestaban a miasmas rancios, de olores conmemorativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salí del concierto iba acompañado por ella. Otra burguesa indolente que también habia huido de México. Ella era de Ciudad Juárez y yo de Tijuana. Narcohabitantes, le dije bromeando, y funcionó porque ambos reimos. Salimos tomados de la mano de la Sala Heineken, y caminamos desde la Calle de la Princesa, rumbo a la Gran Via, hasta llegar a la Plaza Sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo nuestro es un amor madrileño, me dijo. En la plaza había un mariachi, y alrededor de ellos un grupo de europeos ridículos que aplaudían e intentaban cantar. La pandilla de músicos tocaba Cielito Lindo, y al terminar tocaron la Adelita. Tuve deseos de emborracharme. Probablemente sean dominicanos o de Colombia, dije. El mariachi es un concepto francés ¿sabías? explicó ella con mucha suficiencia. Ni idea. Los únicos mariachis que había visto eran los que se aglomeraban en la plaza Santa Cecilia, en Tijuana, y los infames apenas tocaban canciones norteñas, gruperas y tambora sinaloense. Incluso entonaban el Niño Perdido, una jodida canción que originalmente es asunto de banda sinaloense, con trombón y tarola. Tú qué has visto en Ciudad Juárez, le pregunté, y me respondió: el mariachi es para cuando cumple años tu mamá, o cuando quieres convencer a una palurda idiota que eres un tipo romántico con detalles en desuso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos metimos en un bar en calle de Preciados. Pedimos calimochas, porque eran baratas, y el mesero nos miró con desprecio. Lo notaste, le pregunté. Notaste que nos miró con asco, por pedir tragos jodidos. Ella asintió y murmuró: en Ciudad Juárez lo hubiera cosido a tiros por grosero. Aquí tienen muchos privilegios, bromee. Si tuvieras y pudieras - e hizo un ademán de pistola con una mano - ¿que le harías al mamoncete? Y le contesté, mirando hacia la barra, buscando al empleado cabrón: le metía unos tres tiros para que se le quite lo juicioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También opinamos lo mismo de los sudacas que se sentaron a lado nuestro y derramaban todo en algarabía. Tuvimos que salir de ahí por culpa de ellos, pero lo hicimos con tragos en la mano. Afuera todos toman en la calle. Incluso vomitan, y la policía ni se inmuta. En Tijuana ya nos hubieran violentado, mamacita, le dije. En Tijuana ya me hubieran pasado báscula y a ti también te hubieran manoseado tus cositas los putos policías que van y vienen en pick ups, enmascarados, en convoys de tres vehículos, en grupos de nueve, porque tienen miedo de que los narcos se los cojan a todos; que risa me dan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminamos a nuestro antojo hasta llegara a Gran Via y de ahí a Fuencarral, riendonos de la bola de borrachos que caminaban por doquier, de la chamacada intrincada, colorida, humeante o tosijosa, que carraspeaba los licores o que deglutía la pizza de dos euros la rebanada. En una de las banquetas estrechas de la calle de las Tres Cruces estaba una pareja de lesbianas, regordetas, una de ellas vomitando con arcadas escandalosas, y la otra recogiendole el cabello, remangando su abrigo, y mientras yo le preguntaba si todo estaba bien, ella les robó una botella de whisky que habían dejado en el suelo. De haber estado en Tijuana les hubieramos robado hasta el bolso, nena, le dije, y nos fuimos abrazaditos, a pasito pequeño, con nuestras caderas rozando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por idea mía fuimos a dar a la Plaza Dos de Mayo, que estaba retacada de gente, todos jóvenes, y algunos trasnochados sin edad, y ahí un magrebí nos quiso vender hachís, primero, y cuando le dije que no, luego intentó asaltarnos discretamente, calladito, con todo mundo ahí. Le dije en perfecto español que sin arma lo único que iba darle era una bola de putazos; una bola de qué, me preguntó. Te va moler a palos, pinche negro jodido ¿qué no entiendes? le explicó ella. El morenito sacó una navaja muy europea, muy linda y brillosa, y nos la mostró sin hacer aspavientos, apenas para demostrar que la cosa iba en serio y que iba armado. Luego de sonreirle, mi valentía incipiente se esfumó cuando descubrí que a mi lado estaba otro tipo, un blanquito muy lindo y muy español que parecía su cómplice, y que asentía en ese idioma universal que significa burla, joda y asalto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie parecía notarnos. Los asaltantes, yo y ella. Eramos como un escenario aparte, una esfera social ajena, una fiesta que celebrabamos los cuatro pero sin más invitados. Voltee a verla y noté su temor. Y si grito, y si me resisto, y si peleo, y si le doy una patada en los testículos al negro y un puñetazo a su amigo, me pregunté. Trás el negro había una cornucopia de fulanos y fulanas, cantando con guitarra y riendo; detrás del complice, a dos metros, una pareja se relamía en besos y manoseos. Nadie se ha dado cuenta que nos están asaltando, me dije, y cedí: le di mi cartera, que tenía veinte euros y mi tarjeta de débito, y los vi largarse campantemente, o más bien alejarse unos metros, los suficientes para seguir vendiendo droga en la misma plaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué sucedió, le pregunté. Pues nos asaltaron, me respondió. Puta madre, y qué hice, pregunté, como si no me hubiera dado cuenta, como si estuviera saliendo de un trance. Actuaste como asaltado, contestó ella. Y así actúa un asaltado en Madrid, pregunté. Al menos así actúa uno en Ciudad Juárez, afirmó ella. Cuando nos comenzamos a alejar, rumbo a su hotel, con el consuelo mutuo del sexo venidero, me dijo: al menos fue un africano y un español, y no un sinaloense o un indocumentado recién deportado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que me dijera eso solo me hizo sentir peor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4024568598548642219-1625972686922905346?l=whiskycigarettes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/1625972686922905346/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4024568598548642219&amp;postID=1625972686922905346&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/1625972686922905346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/1625972686922905346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/2009/10/los-internacionalismos-de-un-asalto.html' title='Los internacionalismos de un asalto'/><author><name>Manuel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05990836136959802633</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='00667742299283747479'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219.post-8567586748015621540</id><published>2009-09-05T23:00:00.004-05:00</published><updated>2009-09-05T23:32:41.556-05:00</updated><title type='text'>am</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estaba esperando el camión como de costumbre, la única diferencia se hallaba en que el sol estaba frente a mí y no detrás de mí, sin pasar por alto que se me había hecho tarde. Muy tarde, nuevamente, culpo a la sordera matutina. El camión no llegaba y se hacía más tarde. Cinco, diez, quince minutos tarde, me distraía con el pasar de los autos y se hacía más tarde. Entonces vi que un jovenzuelo se acercaba lentamente a mí, parecía de unos 17 o 18 años, hizo un ademán y me vi obligada a quitarme los audífonos. ¿Disculpa, sabes que camión va para la universidad? Sí, cualquiera que pase frente a esta esquina va a la universidad. ¿Tú vas a la universidad? Sí. Me subiré al camión que tú te subas. Está bien. Comenzó a justificar su torpeza. Dijo que él no vivía por estos rumbos, se había quedado a dormir con un amigo de su facultad, era foráneo –cosa por la que sentí cierta compasión y empatía- estudiaba ciencias políticas, acababa de entrar a la universidad,  iba a repasar unos temas  y, antes de que me viera se sentía perdido. Ya viene el camión –le dije- hicimos la “parada” y ambos nos subimos. Debo admitir que cuando estaba próximo el camión pensé que me podría deshacer de él, pero no fue así. Se sentó junto a mí y me hizo la pregunta que últimamente temo responder pero aún así respondo con nerviosismo y hasta cierto punto: vergüenza. Hablamos durante el tiempo que duró el viaje. Le dije qué es lo que estudio y después, comencé a justificar mi torpeza. Sin embargo, parecía que platicaba con la ventana y no con él. Llegamos a la universidad y nos bajamos del camión. Tengo que tomar un camión que me lleve al sur de la ciudad. Oh! entonces no sigas caminando, quédate aquí, ahorita pasará un camión que va para allá. No, tengo que ir a la biblioteca a estudiar un poco. Bueno. Mientras caminábamos empezó a justificarse otra vez: iba a estudiar en la biblioteca porque en su casa no se puede concentrar  y tenía examen el lunes. Yo justifiqué mi asistencia a la escuela en sábado. Llegamos a la entrada de mi facultad y me preguntó dónde estaba la biblioteca, le dije como llegar a ella y se despidió. Me tendió la mano y yo le correspondí diciéndole: es un placer el poder justificarse de vez en cuando con un desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;annie&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'courier new',serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4024568598548642219-8567586748015621540?l=whiskycigarettes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/8567586748015621540/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4024568598548642219&amp;postID=8567586748015621540&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/8567586748015621540'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/8567586748015621540'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/2009/09/am.html' title='am'/><author><name>annie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14852176401253153751</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='16422624918242896889'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219.post-3991904628248912172</id><published>2009-07-08T14:42:00.002-05:00</published><updated>2009-07-10T11:23:19.538-05:00</updated><title type='text'>Antes de hora</title><content type='html'>Empezamos a beber muy temprano. Consecuencia: nos pusimos pedos muy temprano. &lt;a href="http://bufonaladeriva.blogspot.com/"&gt;Lear&lt;/a&gt; se despidió y yo intenté webear (tuiter feis blogrrol fotos de rumanas) cuando se fue la luz. Me recosté mientras volvía. Me quedé dormido. Me desperté con cinco focos prendidos a las tres de la mañana. Pensar, pensar, pensar. Intentar dormir, pensar, pensar, pensar. La plática más borracha improvisó una novela imposible, nicks mutantes a lo largo de una década de internet. Azucena antes fue Poison_Blood y antes Justine_Escarlata y antes Aquelarre; Narrateitor también es Erecteitor y Meursalud y No_existo. Y alrededor hay cinco y ocho y diez nicks que transmutan cinco ocho y diez veces, nombres pornográficos, literarios, idiotas, juegos de palabras, soberbias de tres sílabas, alardes wikipédicos; versiones caseras de rosebud. Todo, por supuesto, entre la moda del icq y el fallido yahoo messenger y el emblemático por irremediable msn y de ahí el blog y de ahí el caralibro y de ahí el aforismo tuitero. Atrás, por supuesto, hay personas, pero sabemos poco de ellas; no importan las personas. Anodinas las personas. Todo debe ser irreal. La experiencia es la expresión, acuñar nombres, sentencias, desvaríos, ingenios. Novela del lenguaje, pues; ¿por dónde habría que empezar? ¿Por dónde sigo la que está en proceso? ¿Cómo le hago para dormir? Una cerveza, los dos dedos que quedaron de la tella de vino. Uno dos tres cuatro cigarros. Pensar pensar pensar. Los infomerciales destruyeron los insomnios gratos. Jornadas anteriores de insomnio eran buenas porque pasaban telenovelas peruanas. Ahora nomás hay testimonios de tipos que sufren de la próstata. Así es imposible dormir. Prendo la computadora. A las cuatro de la mañana el internet parece un pueblo fantasma. Son fantasmas los que contestaron tests de comics, los que aceptaron invitaciones de conciertos, los que subieron fotos de pedas, los que se ligaron con requiebros ingeniosos. ¿Todos duermen? Si los lees cuando duermen, suena irreal. Regreso a la cama. Intento leer novela. Intento leer poesía. Intento leer ensayo. Intento leer una oscura revista de constructores. Regreso a la computadora. A las cinco de la mañana el internet parece un pueblo fantasma. Pero hago cuentas: muy temprano tengo entrevista. Si insisto en dormir no llegaré a tiempo. Mejor sigo despierto. Mejor me hago un café. Mejor salgo por cigarros. El Oxxo está abierto pero prefiero hacer tiempo hasta el Extra de dos cuadras adelante. A las cinco y media de la mañana la ciudad parece un hi5 fantasma. Pasan los trailers que no pueden cruzar la ciudad de día. En los noventa queríamos treparnos a un trailer, irnos lejos, empezar de cero una nueva vida. ¿Cada cuántos años se renuevan las aventuras poéticas? ¿Cuál es la de ahora? Marlboro. Rojos. Conocer muchos nicks con muchas fotos y muchas pretensiones mundanas y líricas. O eróticas y citadinas. O campiranas y kinkis. O místicas y geeks. O. Irreal. ¿Y si posteo algo así en &lt;a href="http://lelrufianmelancolico.blogspot.com/"&gt;Las opiniones del Rufián&lt;/a&gt;? Ahí ando mamón. Académico. Cerrado en mí mismo. Irreal. Cuando leí &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Moteros tranquilos, toros salvajes&lt;/span&gt;, de Peter Biskind, encontré dos páginas que me gustaron. Me hicieron pensar en el buen Mike Goodnes, tan hijo de puta con George Lucas. Las copio. Las subo. Habrá pocos comentarios. No importa. Sí importa. A todos les importan los comentarios. A todos les importa la titilación del msn. A todos les importa el New Message de cualquier red. A todos les importa la confirmación del disfraz de sí mismos. También nos importan los fantasmas.&lt;br /&gt;Empieza a poblarse la interfaz fantasma. Les cuento a algunos de mi insomnio. Recomiendan pastas, leche tibia, tumbarme a dormir. Resuelvo por el café, cargadísimo, que en vez de despertarme me dopa. La sensación flotante me lleva a hacer la entrevista sin gran convicción. Pero camino por la Condesa, la gente es rara, pasea perros insoportables de lo bien educados, adivino los nicks que deben ponerse para presumir un tercio de mitad de personalidad. Fuera del fb, la gente rial son fantasmas. Yo tengo demasiada cafeína encima. Y necesito un poco de realidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4024568598548642219-3991904628248912172?l=whiskycigarettes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/3991904628248912172/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4024568598548642219&amp;postID=3991904628248912172&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/3991904628248912172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/3991904628248912172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/2009/07/antes-de-hora.html' title='Antes de hora'/><author><name>El Rufián Melancólico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04826904294265474931</uri><email>elrufianmelancolico72@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08708885783253011114'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219.post-901914115507208646</id><published>2009-05-16T16:16:00.002-05:00</published><updated>2009-05-16T16:59:38.576-05:00</updated><title type='text'>¿Sabias palabras?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A lo largo de mi vida, mi madre me ha dado varios tips* de supervivencia. Ya saben cosas relacionadas con el comportamiento en sociedad, para saber que carajos quieres hacer de tu vida y un largo etcétera que se le puede atribuir a cualquier señora madre. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay un consejo en particular que cuando recuerdo no puedo evitar sonreír mentalmente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt; "Si quieres andar por la vida cogiendo, por lo menos saca provecho de ello. Cobra" &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A estas alturas, considero que coger, el sexo, las relaciones sexuales, echarte un polvo, hacer el amor o cualquier otro sustantivo que se te ocurra es algo placentero y que cuando deja de serlo, es hora de comenzar a cobrar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No se cuando vaya a seguir el consejo de mi madre. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;annie&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4024568598548642219-901914115507208646?l=whiskycigarettes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/901914115507208646/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4024568598548642219&amp;postID=901914115507208646&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/901914115507208646'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/901914115507208646'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/2009/05/sabias-palabras.html' title='¿Sabias palabras?'/><author><name>annie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14852176401253153751</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='16422624918242896889'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219.post-372304932027489687</id><published>2009-03-09T00:01:00.007-06:00</published><updated>2009-03-09T00:19:31.837-06:00</updated><title type='text'>Onanismos Preparatorianos.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Removiendo entre vestigios del pasado, encontré un cuaderno en el que vertía todo lo que pasaba por mi trastornada mente en aquel entonces. Esa etapa en la que eres un músico, poeta y loco con ideales más inquebrantables que en cualquier otra etapa de la vida. Para captar la verdadera esencia de la atmosfera en la que fueron escritas estas letras dale play al reproductor. Transcribo tal cual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center style="line-height:0;"&gt;&lt;embed src="http://www.singingbox.com/singingbox.swf?user16=amhvbm,jy,y,w5kbz,i="  quality="high" width="194" height="19" name="sbox" type="application/x-shockwave-flash" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.singingbox.org/" target="_blank" style="line-height:20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://www.singingbox.com/i/FFFFFF/000000.gif" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/center&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Piso territorio rebelde, subversivo, autónomo, liberado. Es la una de la mañana. Camino para no dormirme. El frio cala como beso de muerte. La lluvia enmudece. La guitarra batalla. Solo una serenata de perros acompaña el vacio. Prendo un cigarro de justicia, la biblioteca permanece callada. El cielo toca mis manos, las canchas beben aguardiente. Una fogata me zumba al oído. Se oyen goyas en el estacionamiento. La noche se aleja por la avenida, la luna silba su retirada. El café hierve con fuerza. Un sorbo basta para sentir indignación; un sorbo basta para sentir miedo. Jimi Hendrix apoya el paro, Janis se manifiesta, Morrison batalla, Lennon dialoga. Su música eleva los sentimientos, nos hace bailar, hacer el amor, ponernos hasta atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué más puede hacerse en una huelga ceceachera?. Conspirar, tener anhelos, ser activista, hacer asambleas, marchas, mítines, tomar camiones, jugar a la democracia, vivir sin restricciones, amar a los animales, abandonar la casa, ser independiente, romper la rutina, alterar el desorden, beberse las estrellas, tomar las calles, pintarrajear consignas, sentirse anarquista y revolucionario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué más puede hacerse en una huelga ceceachera? Prendo otro cigarro. Esta vez es un cigarro de guerra, guerra sucia, guerra de baja intensidad, guerra disfrazada de dialogo, guerra cachondera, guerra bizantina, guerra de mierda. ¡Bravo¡ ¡Aplausos por favor¡ Una flor para los desmadres del mundo. Una goya para los crímenes impunes. Una mentada de madre para la humanidad. Un alucine para el planeta entero. Que no quede ningún vendedor ambulante vivo. Que los obreros ya no salgan de sus fábricas. Que nuestros cerebros funcionen por computadora. Que a todos los perros del CCH-Vallejo, que apoyaron el paro de manera activa, les quiten su ración de croquetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué más puede hacerse en una huelga ceceachera? ¡Venga¡ Un reconocimiento para los esquiroles. Más gasolina para las clases extramuros. Papel de baño para las actas de expulsión. Adrenalina pura para las sanciones administrativas. Más propaganda para la retención de salarios. Privatización de la libertad. Enajenación de los sentimientos. Y que nadie llore porque vivimos en un país de cabrones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué más puede hacerse en una huelga ceceachera? Prendo otro cigarro, un pitillo de indignación. Ya casi amanece. Sigo despierto pero a la vez me siento dormido, sumido, perdido. Doy una última vuelta por estos gloriosos pasillos. Canto para no dormirme: “Yo soy un ceceachero, que sí, que no, un zapatista”. Estoy en la explanada central. Escucho a la multitud enardecida. Todo el plantel parece un río de cantos y consignas, petardos, temores, mentadas de madre, ataques de porros, soplones, deslealtades. Todo el plantel es como un manicomio, como un burdel, como un arsenal, como nuestra casa materna, como un espejo donde muchos nos miramos el rostro, como una trinchera, como una epopeya que se muere, como una lechuza que se queja. Todo el campus es mío. Me late, me aconseja. Casi desvarío, casi escucho el llanto de su tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué más puede hacerse en una huelga ceceachera? Prendo el último cigarro. Llego hasta las canchas de fut. Ya casi se le ven los ojos al sol. Ya el día asoma la punta de sus dedos. Y entonces como un aullido del corazón, como un golpe helado que baja por la espalda siento tu respiración Y me doy cuenta que estás aquí conmigo y que amo este CCH, porque este CCH eres tú, porque aquí te conocí. Siento tu presencia en todas partes, en los salones, los laboratorios, las escaleras y en todos los rincones de esta catedral eterna, fraterna, solitaria como la selva.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi princesita labios de cajeta. Ceceachera tenías que ser. Y ya se levanta el cielo cobrizo. Y me estremezco. Y vuelvo a amanecer, a nacer, a vivir. Y ya se agita la libertad desventurada de Vallejo..&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;A veces es lamentable que tengamos que crecer y madurar. Se pierde la magia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Buenas Noches, Buena Suerte"&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;strong&gt;J. Brando.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4024568598548642219-372304932027489687?l=whiskycigarettes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/372304932027489687/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4024568598548642219&amp;postID=372304932027489687&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/372304932027489687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/372304932027489687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/2009/03/onanismos-preparatorianos.html' title='Onanismos Preparatorianos.'/><author><name>Jhon Brando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07471696784397560253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='07860791553902515331'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219.post-1447117204578178028</id><published>2009-03-02T12:45:00.003-06:00</published><updated>2009-03-03T14:42:29.086-06:00</updated><title type='text'>La tristeza de la Pigüe</title><content type='html'>Nomás nos faltó el copete y las canciones de My Chemical Romance. Por lo demás, Juan Manuel y yo chambeamos de emos en la prepa, a finales de los ochenta. Que por otro lado, estoy seguro que quien no tuvo en su adolescencia al menos dos meses de emo, no es digno del menor interés ni la menor confianza. Lo confirman unos versos de Ricardo Castillo (Señorita Equis Rules):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Sólo he tenido un cliente,&lt;br /&gt;fue un hombre al que ojalá haya ayudado&lt;br /&gt;a encontrar una solución mejor que el suicidio.&lt;br /&gt;Tímido me dijo de golpe:&lt;br /&gt;"señor poeta, haga un poema de un triste pendejo".&lt;br /&gt;Su amargura me hizo hacer gestos.&lt;br /&gt;Escribí:&lt;br /&gt;"no hay tristes que sean pendejos"&lt;br /&gt;y nos fuimos a emborrachar.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Timoratos que éramos, Juan Manuel y yo macerábamos la tristeza con más café que alcohol. El Vips cercano a metro Aeropuerto podría contar horas y horas de metafísica crepuscular, que por la edad y la soberbia más bien resultaban patéticas. La lista de tristezas comprendía: las novias, las familias, el fin de las eras, tres poemas de Neruda, siete canciones de The Cure y la enésima interpretación a la película &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Wall&lt;/span&gt;. Tres de las cinco meseras nos odiaban porque sólo consumíamos café; las otras dos nos toleraban porque Juan era de tipo galán y les gustaba hacerles ojitos mientras nos refileaban el brebaje. Porque aunque Juan era emo disciplinado, bien se daba tiempo para el coqueteo y soltar alguna frase encandiladora. Yo, que nomás nunca supe ser ni mínimamente inquietante, en el desdén encontraba nuevos argumentos para afianzar la triste tristísima tristeza.&lt;br /&gt;Donde si cabe el reproche contra nosotros, era en nuestro afán de buscar la tristeza en el resto de las personas. Quizá era una forma de protegernos, o un morbo insaciable por hacer reventar a los pobres sujetos que nos rodeaban. Menos enredado: la tristeza de nuestro compañeros de prepa daba signo de su valía (Cfr. los versos de arriba); una persona simplemente feliz nos parecía hueca y no tenía sentido cruzar más de dos palabras con ella.&lt;br /&gt;Sin embargo, podíamos ser muy chinches en la búsqueda de las tristezas ajenas. Preguntar, merodear, insistir, inferir. Juan se las daba de psicólogo (después estudió psicología) e intuitivamente sabía inducir a sus víctimas a la confesión de sus pesares. Yo era menos hábil para manipularlos, pero mejor observador: el movimiento nervioso de la mano, el gesto que se congelaba, la mirada que se hacía huidiza, me bastaba y sobraba para descubrir las tribulaciones que nuestras víctimas no querían confesar explícitamente. Al final de las tortuosas jornadas, cuando conseguíamos los testimonios desgarrados, las incertidumbres, las aterradoras tomas de conciencia, Juan y yo nos largábamos al café a cruzar impresiones. Parecíamos un par de buitres carroñeros que presumíamos los jirones de incertidumbre, extravío, indecisión o duda de nuestros atribulados compañeritos.&lt;br /&gt;Por el patíbulo de la tristeza pasaron Ivette, Fernando, Víctor, Yara, Job, Bibiana, Catalina, Mónica, Mary. Distintas gradaciones de tristeza, pero a fin de cuentas, todos con su carga de infelicidad. Aunque nunca lo propusimos, pareció establecerse una regla implícita: sólo los tristes podían ser nuestros amigos. Sólo cuando alguien tronara y nos mostrara su desesperación, podía acceder al círculo mágico de nuestra amistad (como si a alguien le importara, pienso años después).&lt;br /&gt;Con todos se fue logrando el cometido. Casi todos se legitimaron cuando alguna tarde, o alguna noche, nos soltaba una confesión tremebunda de maltratos infantiles, amores no correspondidos o especulaciones ontológicas que les motivaban preguntas incómodas.&lt;br /&gt;Solamente una persona se resistía a nuestros embates. Se trataba de Teresa, la Pinche Güera, la Pigüe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Flaca como caricatura de nutria, melena rubia desordenada y unos ojos verdes más inquietantes que bellos. Mi primer recuerdo de la Pigüe es pasándome una bolsa de plástico con popote, que disfrazaba como refresco a la Viña Real. Mi segundo recuerdo es muy parecido, pero con Caribe Cooler de durazno. Los recuerdos que siguen campechanean las sangrías y los cocteles con cervezas y margaritas. Se me olvidó agregar que los labios de la Pigüe eran gruesos y sensuales. Y que como lo sabía, al menor borrachazo plantaba besos por dondequiera, pero tan torpes e inesperados que difícilmente podían pasar por seductores. Te abrazaba, te besaba y se largaba soltando groserías. A la media hora regresaba con otro nuevo refresco, de nuevo lista para besarte, y qué tan insípidos serían sus besos que uno incluso prefería evitarlos. Entonces ella insistía, uno rechazaba, y el arrebato amoroso más bien parecía lucha en lodo. Teresa era la chica más sexy del mundo, que al mismo tiempo propiciaba la menor sensualidad. Creo que a ella le gustaba fomentar esa contradicción. Sería una forma de evitarse noviazgos, celos, pero también críticas por buscona. En la prepa había ñoñas, perras, lagartonas, novias, mustias, vírgenes, putas, y la Pigüe, que nomás estaba loca.&lt;br /&gt;Pero loca y todo, la Pigüe fue una más de las que cayeron en las garras inquisitivas-filosóficas de Juan Manuel. Creo que hay una anécdota más grande y enredada, pero no la recuerdo, el resumen ejecutivo dicta que una tarde, Juan Manuel y la Pigüe caminaron cerca de ocho horas por una quinta parte de la ciudad. Compraron tela para manteles, casetes de Mecano, un VHS con el concierto de The Police y dos libros de Kundera, que estaba de moda. Cerca de la noche, Juan Manuel llegó a mi casa, presumiendo sus compras.&lt;br /&gt;-Es poca madre la Pigüe. Nos reímos como locos.&lt;br /&gt;Y me contó anécdotas varias, que ella protagonizaba con desparpajo y vulgaridad: se abria de piernas sobre los charcos para ver si el sol lograba reflejar sus calzones, les guiñaba los ojos a los gringos para sacarles tres pesos para las tortas y el café, se hacía novia de Juan Manuel diez minutos, después terminaba con él, después volvía a ser su novia, y todo lo interrumpía cuando veía vestidos raros, de punketa trendy, en algún aparador.&lt;br /&gt;A Juan le empezaba a entusiasmar mucho Teresa, pero faltaba un requisito obligado: llevarla al café de la tristeza y exprimirla hasta hacerla declarar Su Verdad. No lo dijimos así, fue más práctico: Hay que tomarnos un café con ella. Sí, hay que tomar un café. Y como comité, la convocamos la tarde siguiente en el Vips de siempre.&lt;br /&gt;De verdad llegó como si cumpliera con un Requerimiento del Partido Comunista. Iba seria y aplicada, daban ganas de ponerle una estrellita en la frente. Los estalinistas empezamos con comentarios de rigor: lo mediocre de tal maestro, lo divertido de tal tipo, lo complicada de tal materia. Teresa no se daba cuenta de nada de eso, su horario vital empezaba hacia la una de la tarde que terminaban las clases y corría a la tienda de chelas por su bolsita. Lo anterior lo vivía en automático y le sorprendía que ocurriera tanto en las clases. Decidimos que su falta de interés por las materias tenía que ver con un Desinterés por la Existencia. Pero no, no había desinterés por nada. Simplemente veía gente que hablaba, debían decir algo importante. Pero después lo averiguaría. Lo urgente era salir del salón y merodear alrededor de la prepa buscando fiesta donde hubiera.&lt;br /&gt;-¿Pero qué es vivir la vida así, tan sin sentido?&lt;br /&gt;-Pero no es hueca. Viñas, amigos, música, autos. ¿Cómo puede eso ser hueco?&lt;br /&gt;-¿Pero no te has imaginado como doctora, o licenciada de algo, o reportera de televisión?&lt;br /&gt;Teresa hacía un esfuerzo por imaginarse de cualquier manera, juro que fue lo más cercano que le vi parecido a la tristeza.&lt;br /&gt;-Pues lo único que he imaginado es una moto. Quiero tener un güey con moto. Y pueblear así, en la moto. Conocer culturas, comer antojitos. Eso estaría bien chingón.&lt;br /&gt;-Eso no es tener un proyecto de vida -inquirió Juan Manuel.&lt;br /&gt;-Es un fin de semana, no una vida larga -agregué yo.&lt;br /&gt;-¿Por qué se toman tan en serio? -nos atajó Teresa-. Son las cuatro de la tarde, ustedes están muy cagados, yo-estoy-muy-cagada. Vamos a armar una farra, ¿no?&lt;br /&gt;Siguieron cinco tensísimos minutos de silencio. Que Teresa alivianaba cantando a U2 y preguntando qué tan mamón sería Saúl Hernández. El Comité de la Tristeza dio un giro insólito: ahora ella era la maestra experta, mientras nosotros parecíamos un par de tarugos aniñados que buscábamos de ella La Verdad.&lt;br /&gt;Teresa fue benévola. Nos apuró a terminar los cafés. Nos llevó a un antrillo poca madre, por los rumbos de Rojo Gómez, con sinfonola de tres canciones por diez mil viejos pesos. Se le sentó en las piernas a Juan porque estaba empezando a ser su novia. Se me sentó en las piernas a mi, porque "todo mundo quiere tener en sus piernas a la Pigüe" (La Pigüe dixit). Cantamos el repertorio de la época y habremos tomado unas cinco caguamas. Y Juan y yo parecíamos un par de mongoles. Tan expertos en languidecer y erigir catedrales lúgubres, no teníamos la menor idea de qué hacer en una covacha tan vociferante. Ella nos ayudó con sobrada experiencia: nos desordenó el pelo, nos hizo mover los hombros, nos enseñó el pasito básico de la cumbia "y luego me das vuelta y me aprietas y me vuelves a dar vueltas pero no tantas porque se me van a ver los calzones". Salimos de ahí hacia las diez de la noche. Hicimos una hora para llevarla a su casa. Tere nos preguntaba cómo se le hacía para emocionarse de a de veras con los poemas, porque nunca lo lograba y quería hacerlo, "quiero leer poesías que me pongan triste de verdad". Cuando llegamos a su edificio, apuró los besos para que nos fuéramos enseguida. Pero no pudo evitar que de una ventana saliera un gandalla de lo más siniestro.&lt;br /&gt;-¡¿Ya te fuiste de puta?! Ora verás, cabrona, ora verás.&lt;br /&gt;Teresa nos nalgueó para que corriéramos. Y Juan y yo éramos emos pero no pendejos. Patas pa' qué las quiero, salimos en estampida mientras todavía oímos que la Pigüe le gritaba maldiciones al fulano de la ventana.&lt;br /&gt;Al otro día la vimos hasta la una de la tarde, con la rigurosa Viña en la mano. Le preguntamos cómo le fue, quién era ese tipo, qué había pasado. Se subió la blusa y nos enseñó la espalda llena de moretones. "Pero debían ver cómo quedó él", parecía defenderse de nosotros. Le insistimos en que denunciara, que no se podía vivir así, que podría encontrar ayuda en alguna asociación. "Sólo es cosa de saber dar los madrazos", explicó. "Y yo también sé madrear muy bien".&lt;br /&gt;Tampoco nos dejó muy claro quien era el gandalla, a quien algunas veces lo nombró como su hermano, o su primo, o su tío. Cuando quisimos indagar más, se inventó un hermano tarado, un padre alcohólico, una madre prostituta, "pura vida miserable, de esas que les gustan".&lt;br /&gt;El noviazgo con Juan no duró mucho, porque él quería saber demasiadas cosas y ella no las quería contar. Pero seguimos siendo sus amigos. El abrazo más intenso de mi vida me lo dio la Pigüe, en los festejos del fin de cursos. Meses después la encontré en el metro, radiante porque había descubierto a Nirvana; años después la vi en el Tenampa, cantando rancheras con unos mariachis que le festejaban sus dislates, después la dejé de ver pero alguien me dijo que estaba en Texas, que trabajaba en un taller mecánico y vivía con un motociclista. Sigue la parte en la que digo que sin embargo, por sus ojos verdes a veces se atisbaba su tristeza, pero eso nunca fue cierto, pude ver a Teresa desesperada, borracha, inquieta, exultante, pero nunca infeliz. Y sus ojos indagaban, planeaban, acechaban, seducían, nunca estuvieron tristes. Lo más cercano fue cierta melancolía, al imaginar cómo sería el mundo si desaparecieran los Caifanes. "Seguro habrá otro grupo", meditó, "pero no serían como ellos". Preocupada se fue a buscar otra viña, al rato ya estaba en el auto de Bernardo, lista para alguna tarde de rolas y alcohol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Rufián Melancólico&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4024568598548642219-1447117204578178028?l=whiskycigarettes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/1447117204578178028/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4024568598548642219&amp;postID=1447117204578178028&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/1447117204578178028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/1447117204578178028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/2009/02/la-tristeza-de-la-pigue.html' title='La tristeza de la Pigüe'/><author><name>El Rufián Melancólico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04826904294265474931</uri><email>elrufianmelancolico72@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08708885783253011114'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219.post-89235809298613847</id><published>2009-01-25T22:17:00.002-06:00</published><updated>2009-01-25T22:58:17.626-06:00</updated><title type='text'>Iván.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He dejado el libro abierto en la parte nueve, pagina doscientos ochenta y cinco, capitulo uno, Mitia ya llevaba dos meses arrestado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se cuál es la razón por la que he comenzado este escrito hablando de un libro que no he podido terminar en lo que va del mes, la realidad es que ese libro lo tengo desde antes de la navidad del año pasado, me lo regalo mi madre, ok, en realidad, le dije que me lo comprara, que es algo relativamente parecido, por que si le hubiera puesto una pistola en la sien para que me lo comprara, podría decir que me lo compró por que la obligué y habría acumulado más puntos que demuestren que esta que escribe es un ser humano repugnante y horroroso, no sucedió así y el único consuelo que me queda es que aún me quedan seis cigarrillos, ja! como si fuera un golpe de suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando yo comencé a fumar, lo hice con los cigarros más patéticos de la historia, unos rositas, delgaditos, no saben a nada, pero debido a que yo era una completa neófita por los lares de la nicotina adictiva me sabía como si fuera el cigarro más fuerte de todo el universo. MIENTO. La primera vez que fumé estaba en la secundaría, una amiga me incitó a que le diera "una fumada" al cigarrillo que había comprado en la tiendita de la esquina, así que le hice caso y me supo a porquería, no lo volví a hacer, hasta que estuve en la universidad, primer semestre, una chica me dijo que se lo cuidara mientras iba a hablar con un maestro, y ahi estábamos él y yo, uno frente al otro, retándonos con la mirada, lo probé*, me ahogué, me salieron un poco de lágrimas, tosí mucho, me gustó.  Era un marlboro rojo, demasiado fuerte para una niña con pulmones sanos, no me importo. Fue en ese momento cuando le pedí a una señora que me enseñara a fumar, en ese entonces, ella fumaba los cigarros rositas. No me sabían a nada, ni siquiera sentía la sensación de hacer algo indebido e insalubre para mi. Entonces, busqué por mi lado experimentar con otros cigarros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Benson mentolados, marlboro rojos, verdes, blancos, azules... un puñado de marcas que ya ni siquiera recuerdo, hasta que por azares del destino* di con los lucky strike, me gustaron y les hacía el amor cada que prendía uno. Pasaron muchas cosas, y una de esas tantas cosas hizo que yo me divorciara de estos cigarros por un largo, largo tiempo. Quería alejarme por completo de ese objeto del deseo y parte del tratamiento era dejar de fumar los cigarrillos de esta marca. Nuevamente, volvieron a mi el puñado de marcas con las que experimentaba distintos sabores, olores, sensaciones. Pero ninguno me gustaba tanto como los lucky. Hace un par de meses comencé a comprarlos de nuevo y fue una reconciliación digna de ser llevada al cine como una historia de amor, pasión, locura y deseo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este blog no solo se trata de cigarros y no se que impulso bobo me hizo hacerlo, hubiera hablado mejor de las comas, las comas son adorables y permiten un poco de tiempo en la lectura, de hecho creo que me tatuaré una coma arriba de mi seno izquierdo, me vería interesante y la gente reirá cuando les diga que no significa nada para mi. Creo que los puntos son más contundentes, pero ya tengo uno en el ojo derecho.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;annie&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4024568598548642219-89235809298613847?l=whiskycigarettes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/89235809298613847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4024568598548642219&amp;postID=89235809298613847&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/89235809298613847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/89235809298613847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/2009/01/ivn.html' title='Iván.'/><author><name>annie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14852176401253153751</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='16422624918242896889'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219.post-2334995589913513872</id><published>2008-12-30T20:03:00.009-06:00</published><updated>2009-01-24T17:18:18.733-06:00</updated><title type='text'>Escribidor de banqueta</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:100%;"  &gt;No puedo imaginarme redactando nada sin un café al lado, no puedo i&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:100%;"  &gt;maginarme un café sin su correspondiente cigarro, luego entonces: Xiuh Tenorio es un imbécil. Su estúpida ley a favor de los niños sonrientes de pulmones inmaculados persiguiendo una pelota me limitaron los lugares de trabajo, porque acá sigue otra mamonería: me resultaba muy bien escribir en cafés.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:100%;"  &gt;Hace siglos le leí la técnica a David Martín del Campo y me pareció petulante, porque sus novelas también se me hacen petulantes y desabridas, pero con la llegada del internet y los foros de discusión y los blogs (que son lo mismo pero con pretensiones) y las fotos en exclusiva de Megan Fox, se me ha hecho prácticamente imposible escribir en la compu. Más tardo en completar una oración que en estar chismeando con alguno de los muñecos verdes del msn sobre las borracheras de ayer, hoy y siempre. Antes que alguien lo sugiera: ya me hice todos los tests de adicción al internet y ya salí en todos como caso perdido. El tema es que a veces uno recuerda que fue otra persona, más concentrada, más agil con la mente que con el click del mouse, que podía ver más de dos minutos una textura sin necesidad de abrir de inmediato otra ventana. Lo desbalagado de este post es muestra de tal dispersión. Hablaba de que descubrí el encanto de escribir en el café.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:100%;"  &gt;Y no poetizaré que fue una mañana primaveral en el que el rayo de sol me reveló la existencia de la otredad y la esperanza, fue alguna tarde de chamba angustiada, en la que no me salía un maldito artículo y mi editora lo esperaba para antier. Un tanto desesperado, jalé mis tres chivas básicas (la impresión de los tres apuntes que tenía en la compu, el cuaderno de notas, los cigarros, cincuenta pesos) y corrí al Vips más cercano. Fue el que está cerca de la UVM y el Monumento a la Revolución. Había niñas de prepa escandalosas y sugestivas, era primavera y alguna veinteañera generosa vestía una mini blanca de vuelo que refundaba toda la poesía amorosa. Ya sé que en la Ciudad de México eso parece literatura fantástica, pero así fue: era chilanga, estaba en un Vips de Insurgentes Norte y traía una mini sensacional. ¿Y con todo y eso me concentré? Es una bobada, pero creo que operó así: para llamar la atención de la veinteañera de la mini blanca había que hacerse el interesante (ni siquiera me miró), escritor apasionado furibundo que solo tenía ojos para su libreta y sus piernas. Porque eso fue, tal cual. De la frase a sus muslos, de sus muslos a la frase. Recuerdo que el texto trataba de Colosio ("Reflexiones A Diez Años De Su Muerte", hacedme el fabrón cavor) y sospecho que nunca nadie escribió sobre él con tanta tensión erótica, tanto entusiasmo acotado, tanta cachondería transformada en conmovedora elegía. O al menos eso descifró horas después mi editora: "¿Eres fan de Colosio? Es que lo escribiste con mucha emoción..." Sentí que había vivido algo muy kinky: la mini blanca, Colosio baleado y mi garrapateo trémulo integraron algo que prefiero no psicoanalizar. Baste saber que descubrí a los cafés como buenos sitios para la escribidera. Años después llegó el pendejo de Tenorio y todo se fue al caño.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:100%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:100%;"  &gt;***&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:100%;"  &gt;Tampoco es tan importante ese imbécil como para extender el comentario sobre él. Sólo denme chance de dejar constancia: su ley de criminalización a los fumadores nos obligó a transformar a las banquetas en lugares de discusión, tertulia y galantería. Como dirían los del 68, ganamos la calle, pero por razones equivocadas. En mi caso: me costó trabajo regresar a escribir a los cafés porque cuando debía elegir a güevo mi lugar de fumador segregado me venían ideas rencorosas de apartheid, fascismo sanitario, intolerancia new age y así nomás era imposible concentrarse en nada (nótese que ya lo superé). Pero con el paso de los meses me he ido conciliando con la idea de ocupar las terrazas para fumadores, que en su mayoría son trozos de banqueta agandalladas a la vía pública, a favor de quienes solamente podemos consumir café con alquitrán. Esta nueva modalidad ha significado imaginar la escritura banquetera como una actividad pública, que ocurre al mismo tiempo que pasa la bicicleta de los tacos de canasta, las secretarias con tacones mal clavados y los albañiles cábulas que voltean a fisgonearles los cabuces. Imagínenlo con fondo musical festivo-civil. Con "Good Morning, Good Morning" de Los Beatles, por ejemplo. Herreros, vendedores de seguros, ñoras cazaofertas, polis empachados de carnitas, la aspirante a modelo que le grita neurótica a su celular, tres perros de raza que arrastran a su dueño incoloro, pachucos, cholos y chundos, chichifos y malafachas... en ese colorido escenario, como de mapa de Wally, está el Redactor Cronista de Villachica haciendo su parte: pergeñar en renglones su rencor contra el mundo mientras sorbe y fuma, mientras fuma y sorbe y limpia con la servilleta el lamparón de café que se le regó en el pantalón.&lt;br /&gt;Se supone que la idea de escribir va acompañada del cuarto aislado, la soledad, el silencio o la ópera a bajo volumen, que hace los párrafos y los argumentos de más papel couché. También suena charrón eso del escribidor público rodeado, como comparsa, de todos los demás oficios, como si uno fuera novelista soviético que se inspira en el pueblo para escribir más y mejor sobre el pueblo. Pero por alguna paradoja entre cívica y tecnológica, esta mesa de calle con café y cigarro me concentra más en mi individualidad, en caso contrario, me es imposible estar conmigo mismo en una computadora &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:courier new;font-size:100%;"  &gt;solitaria&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;, tan llena de ventanas parloteantes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Estoy por llegar a alguna conclusión que podría aterrarme (y ahí sí úrgeme un psicoanalista barato y efectivo): entre mi timidez "real" y mi frescura "virtual", me es más efectiva la mirada rencorosa, privada, entre la gente real de las banquetas con las que no hablaré, en vez de la conversadera de chats y chats que tanto me entretienen y me impiden refugiarme en la escribidera. Escribir, leer, fumar, cafetear, siempre me han sido barreras efectivas contra el mundo. Quizá por eso me funciona escribir participando del mundo. Así me agrede y lo agredo, me patea el culo y yo le pico el ombligo, me lanza señoritas desdeñosas y le respondo con fanfarronadas excesivas; esta tensión abierta entre ellos y yo, entre mi libreta y los contertulios, es lo que me permite redactar nervioso, precipitado, que es cuando la escribidera y las historias salen mejor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;La soledad pública del internet además tiene videos de Belinda mostrando sus tetitas y fotos de Megan Fox bañándose con una manguera, y entonces se piensan otras historias, muy distintas de las que se escriben, mucho más imposibles y angustiantes también.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Rufián Melancólico&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4024568598548642219-2334995589913513872?l=whiskycigarettes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/2334995589913513872/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4024568598548642219&amp;postID=2334995589913513872&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/2334995589913513872'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/2334995589913513872'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/2008/12/escribidor-de-banqueta.html' title='Escribidor de banqueta'/><author><name>El Rufián Melancólico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04826904294265474931</uri><email>elrufianmelancolico72@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08708885783253011114'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219.post-8163040038732599860</id><published>2008-12-21T23:16:00.007-06:00</published><updated>2008-12-21T23:33:31.379-06:00</updated><title type='text'>EL AMOR APESTA A TABACO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A sus veintiocho años "&lt;em&gt;María"&lt;/em&gt; cree que puede comerse el mundo de una sola mordida sin atragantarse, no es para menos, siempre ha hecho lo ha querido sin asumir consecuencia alguna. Sus bellos labios de rojo carmesí esbozan una sarcástica sonrisa cada vez que cuenta aquella anécdota preparatoriana en la que la descubrieron cogiendo a rienda suelta en uno de los laboratorios, se burla también al relatar la ocasión en la que logro que una de sus múltiples conquistas la mantuviera a todo lujo durante dos años: "&lt;em&gt;No fue culpa mía, el la cagó enamorándose de alguien como yo"&lt;/em&gt;-suelta como contundente argumento-.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Su experiencia sexual es bastante amplia, entre sus sabanas ha estado una cantidad de hombres que ni ella recuerda con exactitud. Al ver su sublime rostro es difícil imaginar que sea capaz de tramar cosas tan espeluznantes como las que hace, sin embargo, nadie dijo que el diablo tendría que aparecerse en forma de un monstruo horrendo. Al calor de las copas reconoce que alguna vez estuvo perdidamente enamorada pero que le fue de la mierda: "&lt;em&gt;&lt;strong&gt;EL AMOR APESTA"&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, parece una leyenda tatuada en su frente y que reafirma en cada palabra que dice, irónicamente ella utiliza precisamente al &lt;em&gt;"amor"&lt;/em&gt; para conseguir sus objetivos. Es cabrona, poco o nada le detiene a la hora de embestir, dicen que sus besos son tan letales como el cianuro pero al mismo tiempo más dulces que la miel, sus sutiles y perfeccionados coqueteos se consideran casi infalibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Vive en un apartamento ubicado en una de las colonias más cosmopolitas y elitistas de la ciudad, curiosamente nunca se ha tenido que preocupar por pagar el alquiler, los servicios o abastecer el refrigerador y por si fuera poco, su flamante camioneta último modelo le espera en el estacionamiento. "&lt;em&gt;¿En verdad nunca te has enamorado?"&lt;/em&gt; –Pregunta intrigado su interlocutor-, sus preciosos ojos obscuros se tornan serios, bebe un sorbo de su Martini seco para después darle una bocanada a su "&lt;em&gt;Lucky Strike"&lt;/em&gt; y responde: "&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cariño, si me hubiese enamorado no tendría nada de lo que ves. En el negocio de la seducción solo existe una regla: nunca enamorarse".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Presume las fotografías de su último viaje a Paris en las que sale acompañada de un hombre canoso que pudiera ser su abuelo, pero no, ese beso que quedó impregnado en la instantánea para nada es de un abuelo a su nieta. Los dos legrados por los que ha tenido que pasar los considera como simples errores de cálculo, es uno de los pequeños costos que ha tenido que pagar por su &lt;em&gt;sui-generis modus vivendi&lt;/em&gt;. Actualmente sale con "&lt;em&gt;Darío"&lt;/em&gt; un pobre ingenuo que se atrevió a proponerle matrimonio, en este momento de su vida ella duda si aceptar o rechazar la oferta, aprieta el seño y de nuevo sonríe maquiavélicamente, sabe que ese sería el mejor negocio de su vida y por el cual hay que pagar el precio de la nefasta boda. Sus encuentros con "&lt;em&gt;Pablo"&lt;/em&gt;, el joven con quien de verdad disfruta el dinero y el sexo, tendrían que volverse más esporádicos y discretos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Su persona destila un aire de misterio que asusta pero al mismo tiempo invita a descubrirlo. De su infancia y primera juventud prefiere no hablar, esos recuerdos ya casi han desaparecido de su memoria y además los considera molestos. Suena su móvil por enésima vez, pero a diferencia de las anteriores, contesta, su voz es demasiado dulce como para pasar desapercibida, cualquiera que le escuche hablar de esa forma quedaría encantado de facto. Después de colgar se disculpa por tener que retirarse, le da un tímido pero placentero beso en los labios a su entrevistador, &lt;em&gt;-"te quedas en tu casa corazón"-&lt;/em&gt; exclama mientras se dirige a la puerta con su elegante andar que parece decir a cada paso: "&lt;em&gt;&lt;strong&gt;EL AMOR APESTA"&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;"BUENAS NOCHES, BUENA SUERTE"&lt;/em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;J. Brando.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4024568598548642219-8163040038732599860?l=whiskycigarettes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/8163040038732599860/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4024568598548642219&amp;postID=8163040038732599860&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/8163040038732599860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/8163040038732599860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/2008/12/el-amor-apesta-tabaco.html' title='EL AMOR APESTA A TABACO'/><author><name>Jhon Brando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07471696784397560253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='07860791553902515331'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219.post-101480493014913038</id><published>2008-12-17T21:46:00.000-06:00</published><updated>2008-12-17T21:48:04.306-06:00</updated><title type='text'>Románticamente perfecto.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;C&lt;/span&gt;uando me despido de alguna persona que no volveré a ver por mucho tiempo, evito a toda costa mirar atrás. Pero, casi nunca logro esto. Casi siempre me toca ser la que emprende el camino, dejando ahí parada a la otra persona involucrada. Camino repitiéndome muchas, varias, una excesiva cantidad de veces: “no mires atrás, si lo haces notará en tus ojos que te mueres por romper en llanto y correr a abrazarla diciéndole que siempre vas a estar ahí”. Sin embargo, eso nunca sucede. Tal vez es el miedo a caer en lo cursi o el temor por demostrarme a mi misma que por mucho que trate de evitarlo, puedo seguir al pie de la letra las instrucciones que sirven  para lograr el cliché románticamente perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que te vaya muy bien. Cuídate mucho. Cualquier cosa me llamas. En este espacio se puede agregar lo que quiera la otra persona involucrada, ya sea un abrazo o un beso. Se evitan las lagrimas, están pueden ser muy contagiosas y las despedidas tristes son las más dolorosas. Agacho la mirada. Balbuceo un adiós y doy media vuelta. Aquí es cuando comienzo a caminar lentamente, no por que me pese la despedida y quiera hacer más larga la agonía. Todo lo contrario. Camino lento esperando que la otra persona haya decidido marcharse harta de que mis pasos sean demasiado lentos. No se como le hago, pero siempre logro voltear cuando la persona ya ha caminado tanto al punto de que solo se ve muy diminuto su cuerpo. Sonrío en mis adentros sintiendo una enorme nostalgia que trato distraer pensando en lo atractivo que son los ojos cerrados y olvido las instrucciones que sirven para lograr el cliché románticamente perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente, me gusta invertir los papeles de una manera monstruosa. Es por ello que siempre trato de voltear cuando la persona ya ha comenzado a marcharse. Siento que ellos son los que me dejan y no yo a ellos. Esto funcionaría a la perfección si ellos se dieran cuenta del cambio de papeles. Sin embargo, no me he tomado la molestia de pasarles un memorándum con las reglas a seguir. Que por cierto, me gustaría que alguien me pasara las instrucciones para lograr el cliché románticamente perfecto. Tantas despedidas me han hecho agregar más pasos, borrar otros y etcétera. Quisiera la versión original. Solo para compararla con la que yo me he inventado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;annie&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4024568598548642219-101480493014913038?l=whiskycigarettes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/101480493014913038/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4024568598548642219&amp;postID=101480493014913038&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/101480493014913038'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/101480493014913038'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/2008/12/romnticamente-perfecto.html' title='Románticamente perfecto.'/><author><name>annie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14852176401253153751</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='16422624918242896889'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219.post-2193705815836234679</id><published>2008-12-07T00:12:00.013-06:00</published><updated>2008-12-10T13:57:58.908-06:00</updated><title type='text'>El café y el alcohol</title><content type='html'>Lo hablábamos con un maestro, hablábamos de lo distinto que era el café del alcohol, que el primero despertaba los sentidos, alertaba la taquicardia, aguzaba los argumentos y permitía ir armando supongandos como si se erigieran castillos de historias sobre historias sobre historias, hasta que se tenía creada una familia, un sofisma wannabe de teoría o una civilización; mientras que el alcohol comprendía la suave inercia del abandono: mientras más copas más desposeído se está de uno mismo; por eso a las tres caguamas o a los ocho whiskys o a los cinco vodkas se vuelve indispensable hermanarse con el cosmos, que en términos terrestres equivale a los amigos balbuceantes, las chicas a las que uno quiere tentarles los muslos, los desconocidos que saben lo que significan las canciones de José José o Andrés Calamaro. Con un café es imposible descifrar la tristeza de "Bohemian Rapsody", pero con el alcohol es imposible describirla.&lt;br /&gt;El alcohol es religioso, el café plebeyo; el café es de sabios y el alcohol de iluminados; con el alcohol destellan poemas que espantan; el café es para humildes narraciones que con un poco de decoro podrían ser memorables. Esto no privilegia a ninguno sobre otro, acaso les otorga personalidades distintas, civiles o divinas según el caso. Tampoco es obligado que uno decida ser más amigo de uno u otro; hay momentos para Dios y momentos para los hombres; momentos para intentar la poesía y momentos para solamente croniquear lo que va ocurriendo en el mundo.&lt;br /&gt;Sé que no he sido elegido por el don de los poetas, por eso en el fondo tengo clara mi naturaleza cafetera. Con ello, vienen hábitos (manías) más prosaicos: que sea cargado, para que de verdad se convoque a la concentración; caliente, porque todo el cuerpo necesita entrar en la órbita del calor; negro, americano, sin más combinaciones capuchinaslatevainillas, porque estamos tomando café, no joteando. Acaso la única debilidad que me rebaja frente a los cafeteros de cepa: una de azúcar (uno no puede ser perfecto, pues).&lt;br /&gt;Al lado del café suele haber un libro, una libreta, un escrutinio avergonzado hacia la bebedora de café que a tres mesas mías bebe el suyo, mientras revisa una revista más reconfortante que mi lectura. Antes se permitía que al café lo acompañara el obligado cigarro; ahora uno debe poner cara de ciudadano consciente mientras extraña los días en que la escritura podía ser salvaje.&lt;br /&gt;¿Y el alcohol? Claro que lo tomo y que voy tras él de lo más contento, pero para mí es más goce que idea, entonces forma parte de otro ritual, quizá menos rígido (y: lugar común: más dionisiaco). Acepto que para mí, el alcohol es una pretensión impostora, una traición que hace mi humanidad miserable, que me lo permito cuando los dioses están dormidos.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Rufián Melancólico&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4024568598548642219-2193705815836234679?l=whiskycigarettes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/2193705815836234679/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4024568598548642219&amp;postID=2193705815836234679&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/2193705815836234679'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/2193705815836234679'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/2008/12/el-caf-y-el-alcohol.html' title='El café y el alcohol'/><author><name>El Rufián Melancólico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04826904294265474931</uri><email>elrufianmelancolico72@gmail.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08708885783253011114'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219.post-5237374361203075283</id><published>2008-11-28T16:32:00.006-06:00</published><updated>2008-11-28T19:30:08.222-06:00</updated><title type='text'>Vamos, tome un cigarrillo...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Esta conversación será un poco larga. En realidad no tengo mucho que contarle, solo unos pequeños delirios que no han dejado de surgir en mi cabeza; lo peor de todo es que, llego a exteriorizarlos y a veces me encuentro en situaciones sumamente ridículas. ¡Ah! ya sé que es lo que está pensando: "Esto es por demás una situación sumamente ridícula". Pero por favor, no piense de esa manera. Se lo ruego, se lo suplico. Mireme a los ojos. Ponga con atención lo que le voy a contar...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;Ayer, estaba sentada sobre mi cama, era muy tarde y no tenía sueño. Es malo que eso suceda, ¿Sabe? Y más si me hallo en una habitación oscura, me hundo en mis pensamientos y todo me parece absurdo. Desde hace días no podía dejar de pensar en aquél dicho que manifiesta la gente: "Los últimos serán los primeros". Traté de analizarlo de miles de formas, pero llegué a algo mucho más sencillo, repasar mentalmente el abecedario y una serie numérica que empiece desde el uno. A B C D E F G H I J K....X Y Z. Ahora, repasemos al revés lo que he expuesto: Z Y X...K J I H G F E D C B A. Como podrá darse cuenta, en la primera parte el abecedario comienza como siempre nos lo han enseñado, por la letra A y damos por entendido que la letra A siempre estará primero de aquí hasta que demos nuestro último suspiro. Pero en la segunda, la primera letra es la Z y la última la letra A y ahí se puede más o menos comprobar la teoría de que los últimos siempre serán los primeros, pero en la primera parte no por que la letra Z siempre estará al final y nunca logrará ser la primera. Al menos, de que nosotros alteremos el orden como lo he hecho. Ahora, en la serie numérica partimos desde el uno... 1 2 3 4 5...100. Y al revés: 100...5 4 3 2 1 Nuevamente, se repite lo anterior: se puede más o menos comprobar esa teoría o dicho o como queramos llamarle. Estoy confundida, y disculpe si también lo he confundido a usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco he dejado de pensar que, desde hace dos días traigo un muerto en la bolsa. No me he preocupado por que dicen que hasta el tercer día apestan. No se que voy a hacer mañana que mi nariz perciba ese fétido olor. Pero, ¿Que pasa? ¿Por que pone esa cara? ¿No esperaba esa confesión? Yo tampoco llegué a pensar que lo diría, me he distraído un poco y ese es el fruto de mi torpeza. ¡Vamos! No pensará que estoy hablando en serio jajaja!&lt;br /&gt;¿Gusta una taza de café?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:courier new;" &gt;annie&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=4024568598548642219&amp;amp;postID=5237374361203075283"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4024568598548642219-5237374361203075283?l=whiskycigarettes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/5237374361203075283/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4024568598548642219&amp;postID=5237374361203075283&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/5237374361203075283'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/5237374361203075283'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/2008/11/vamos-tome-un-cigarrillo.html' title='Vamos, tome un cigarrillo...'/><author><name>annie</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14852176401253153751</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='16422624918242896889'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4024568598548642219.post-7980718649286150884</id><published>2008-11-28T15:01:00.000-06:00</published><updated>2008-11-28T15:02:13.913-06:00</updated><title type='text'>Coffee and Cigarettes.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cafeína y nicotina; una combinación explosiva. El rush de estimulantes corre por mi torrente sanguíneo a velocidades inimaginables, llega hasta el cerebro para chocar contra las neuronas atontadas. Estoy ansioso, mis pupilas se dilatan, mi corazón se acelera, las manos me sudan, esta mierda me pone frenético; quiero gritar, bailar, cantar, hacer el amor o simplemente parlotear sin fin. Me termino el ultimo cigarrillo y aplasto el paquete entre mi puño apretado, la taza humeante de expresso me espera sobre el escritorio; uno, dos, tres, cuatro sorbos bastan para que su exquisito sabor se quede impregnado en mi paladar por siempre. Me duele la cabeza, no tengo sueño ni hambre, quiero fumar, abro una cajetilla y la cuenta regresiva de veinte hasta cero inicia de nuevo, mi mente traza amorfas figuras en el vacio del espacio inspirándose en el humo azulado-grisáceo que despide, los pequeños trozos de tabaco atrapados entre el papel arroz se queman lentamente, en la soledad de mi prisión cuadrada puedo escuchar como truenan, la brasa incandescente es como una luciérnaga a mitad de la noche que despliega sus alas y vuela hacia el infinito. Camino entre los pasillos de un laberinto sin salida y la vista se me nubla, la vieja cafetera se averió, el lento goteo que rociaba a los granos marrones ha cesado, todo es silencio, no siento el cuerpo, un trago más de ese brebaje es lo único que necesito. Amanece, sigo fumando y veo al sol en toda su magnificencia surgiendo desde el oriente, otro día más, uno más. Despegamos en 10,9,8,7,6,5,4,3,2,1 no tengo más que decir: &lt;em&gt;“Welcome to the Jungle”&lt;/em&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J. Brando.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;“BUENAS NOCHES, BUENA SUERTE”&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_UCxnzO7CmzU/STBY6lcjU6I/AAAAAAAAALs/SEHmPCrXFiw/s1600-h/firma.bmp"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4024568598548642219-7980718649286150884?l=whiskycigarettes.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/feeds/7980718649286150884/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4024568598548642219&amp;postID=7980718649286150884&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/7980718649286150884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4024568598548642219/posts/default/7980718649286150884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://whiskycigarettes.blogspot.com/2008/11/coffee-and-cigarettes.html' title='Coffee and Cigarettes.'/><author><name>Jhon Brando</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07471696784397560253</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='07860791553902515331'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></entry></feed>