Empezamos a beber muy temprano. Consecuencia: nos pusimos pedos muy temprano. Lear se despidió y yo intenté webear (tuiter feis blogrrol fotos de rumanas) cuando se fue la luz. Me recosté mientras volvía. Me quedé dormido. Me desperté con cinco focos prendidos a las tres de la mañana. Pensar, pensar, pensar. Intentar dormir, pensar, pensar, pensar. La plática más borracha improvisó una novela imposible, nicks mutantes a lo largo de una década de internet. Azucena antes fue Poison_Blood y antes Justine_Escarlata y antes Aquelarre; Narrateitor también es Erecteitor y Meursalud y No_existo. Y alrededor hay cinco y ocho y diez nicks que transmutan cinco ocho y diez veces, nombres pornográficos, literarios, idiotas, juegos de palabras, soberbias de tres sílabas, alardes wikipédicos; versiones caseras de rosebud. Todo, por supuesto, entre la moda del icq y el fallido yahoo messenger y el emblemático por irremediable msn y de ahí el blog y de ahí el caralibro y de ahí el aforismo tuitero. Atrás, por supuesto, hay personas, pero sabemos poco de ellas; no importan las personas. Anodinas las personas. Todo debe ser irreal. La experiencia es la expresión, acuñar nombres, sentencias, desvaríos, ingenios. Novela del lenguaje, pues; ¿por dónde habría que empezar? ¿Por dónde sigo la que está en proceso? ¿Cómo le hago para dormir? Una cerveza, los dos dedos que quedaron de la tella de vino. Uno dos tres cuatro cigarros. Pensar pensar pensar. Los infomerciales destruyeron los insomnios gratos. Jornadas anteriores de insomnio eran buenas porque pasaban telenovelas peruanas. Ahora nomás hay testimonios de tipos que sufren de la próstata. Así es imposible dormir. Prendo la computadora. A las cuatro de la mañana el internet parece un pueblo fantasma. Son fantasmas los que contestaron tests de comics, los que aceptaron invitaciones de conciertos, los que subieron fotos de pedas, los que se ligaron con requiebros ingeniosos. ¿Todos duermen? Si los lees cuando duermen, suena irreal. Regreso a la cama. Intento leer novela. Intento leer poesía. Intento leer ensayo. Intento leer una oscura revista de constructores. Regreso a la computadora. A las cinco de la mañana el internet parece un pueblo fantasma. Pero hago cuentas: muy temprano tengo entrevista. Si insisto en dormir no llegaré a tiempo. Mejor sigo despierto. Mejor me hago un café. Mejor salgo por cigarros. El Oxxo está abierto pero prefiero hacer tiempo hasta el Extra de dos cuadras adelante. A las cinco y media de la mañana la ciudad parece un hi5 fantasma. Pasan los trailers que no pueden cruzar la ciudad de día. En los noventa queríamos treparnos a un trailer, irnos lejos, empezar de cero una nueva vida. ¿Cada cuántos años se renuevan las aventuras poéticas? ¿Cuál es la de ahora? Marlboro. Rojos. Conocer muchos nicks con muchas fotos y muchas pretensiones mundanas y líricas. O eróticas y citadinas. O campiranas y kinkis. O místicas y geeks. O. Irreal. ¿Y si posteo algo así en Las opiniones del Rufián? Ahí ando mamón. Académico. Cerrado en mí mismo. Irreal. Cuando leí Moteros tranquilos, toros salvajes, de Peter Biskind, encontré dos páginas que me gustaron. Me hicieron pensar en el buen Mike Goodnes, tan hijo de puta con George Lucas. Las copio. Las subo. Habrá pocos comentarios. No importa. Sí importa. A todos les importan los comentarios. A todos les importa la titilación del msn. A todos les importa el New Message de cualquier red. A todos les importa la confirmación del disfraz de sí mismos. También nos importan los fantasmas.
Empieza a poblarse la interfaz fantasma. Les cuento a algunos de mi insomnio. Recomiendan pastas, leche tibia, tumbarme a dormir. Resuelvo por el café, cargadísimo, que en vez de despertarme me dopa. La sensación flotante me lleva a hacer la entrevista sin gran convicción. Pero camino por la Condesa, la gente es rara, pasea perros insoportables de lo bien educados, adivino los nicks que deben ponerse para presumir un tercio de mitad de personalidad. Fuera del fb, la gente rial son fantasmas. Yo tengo demasiada cafeína encima. Y necesito un poco de realidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
7 comentarios:
Yo no sé pero creo que sé y creo que entiendo. O puede ser que no, y que esto no es sólo más que un reflejo del reflejo del reflejo en rebaba y excedente de letras y golpeteo de teclado. Pero qué queda para los que estamos pegados a la red por default, por descuido, por las dos causas y más? Qué queda sino intentar ver un poco más allá de los correos de cadena, los nicks melosos y las letras trilladas? Queda mucho más, queda todo lo que forzosamente combina con azúcar, cafeína y analgésicos. -PiltdownGirl.
Por eso me salí de cualquier red... la vida me está pareciendo muy corta para gastarla en irrealidades, pero eso tambien es falso.
prffffff y yo no he tomado café
Jeje, que no de por si el hi5 ya es como visitar un pueblo fantasma?
Es simpático tuitear cuando el tuiter está muerto. Sientes que hablas solo... pero no de eso se trataba originalmente?
ya no queda mundo por vivir?
Alcohol y demás estupefacientes: La realidad es demasiado pavorosa para enfrentarla en la infame sobriedad.
Por eso el auge de esa cómoda irrealidad pseudo-virtuosa del caralibro y afines igualmente adictivos. La sensación de que podemos acomodarlo todo tan perversamente bien que parece cierto...
Yo siempre he sido atomicdarinka.
PUCHA ME DISTE GANAS DE ECHARME UNA JAJJAJA. mUY BUENA VIDA PARA VOS.
Esto está re-chingón rufián: algo así como villaurrutia meets pos-posmodernidad. ¿cuál es la nueva aventura poética? ¿tu nueva aventura poética?
Publicar un comentario en la entrada